El jacinto se
puede cultivar tanto en jardines, ya que se presta a adornar avenidas,
borduras, rocallas y prados, como en macetas con flores después de forzado
(teniendo lugar la venta en noviembre) y también en recipientes con agua;
siendo además muy apreciada por su perfume.
Para el cultivo
en jardines se plantan en otoño por grupos de igual colorido, a una
profundidad de 10 cm, para la decoración de macizos y césped; no
utilizándose prácticamente asociados con plantas anuales.
Los Países Bajos aseguran el 95% de la producción mundial, siendo el
principal productor Holanda con más de 1.000 hectáreas destinadas a este
cultivo aunque se encuentran también cultivos de esta planta en Francia
(con 10 hectáreas) y Japón.
El calibre mínimo
de comercialización de los jacintos de Holanda es de 14.
Los Países Bajos,
encabezados por Holanda, son también los mayores exportadores europeos
gracias a unas condiciones climatológicas propicias y al amplio
conocimiento del mercado que controlan desde hace varias décadas. Una de
las principales bazas del mercado de los bulbos holandeses son su calidad
y el mantenimiento constante de los programas de investigación centrados
actualmente en la aplicación de fertilizantes, de cara a preservar el
medio ambiente y el control de plagas y enfermedades.